viernes, diciembre 30, 2011

¡Por las barbas de Neptuno! ¡Argentina causa crispación en el PP Español!


Crímenes de lesa humanidad y Rajoy-PP


 Cristóbal García Vera
Desde España. Canarias Semanal

El 14 de abril de 2010 familiares de víctimas del franquismo presentaban en Argentina una demanda para que se investigasen los crímenes de esta dictadura. Una iniciativa a la que se veían abocados ante el significativo bloqueo de sus reivindicaciones por parte de las instituciones del Estado español. 
Seis meses después, la jueza federal argentina María Servini de Cubría enviaba un exhorto a España para que le indicaran qué investigaciones se estaban realizando sobre estos crímenes. A mediados del presente 2012 la Fiscalía General del Estado español le respondía que "se están llevando a cabo diversas investigaciones en varios juzgados del país". La magistrada, sin embargo, no dio crédito a la contestación y acaba de emitir un segundo exhorto en el que pide que se le informe sobre los ministros y otros responsables de la represión franquista entre el 17 de julio de 1936 -cuando comenzó en Melilla la sublevación contra el gobierno de la II República- y el 15 de junio de 1977. Día en que se celebraron las primeras elecciones tras la muerte del dictador.

LA JUEZA EXIGE NOMBRES Y DOMICILIOS

La jueza Servini de Cubría exige que se le comuniquen los "nombres y últimos domicilios conocidos de los miembros de los consejos de ministros de los gobiernos del Estado español y de los miembros de los mandos de las Fuerzas Armadas, Guardia Civil, Policía Armada, directores de Seguridad y dirigentes de La Falange", acompañados del certificado de defunción de aquellos que hayan fallecido. La resolución judicial ordena, asimismo, que se le proporcione el listado de empresas privadas, aún activas, que se beneficiaron del "trabajo esclavo y forzado de presos republicanos". 
Demanda, igualmente, información sobre el número e identidad de las personas desaparecidas, su momento y lugar de desaparición; de cuantas personas fueron torturadas y asesinadas durante la "persecución política"; y sobre los niños que fueron robados a sus familias de origen, "con su ulterior sustitución de identidad". Solicita, además, los "informes sobre las fosas comunes encontradas y la cantidad de cuerpos recuperados hasta la fecha".

María Servini de Cubría realiza esta reclamación sobre los delitos de la dictadura franquista basándose en el principio de Justicia Universal, figura que reconoce la Constitución de ese país al igual que la española. La decisión de la jueza ha sido aplaudida por organismos humanitarios y por las asociaciones de víctimas del franquismo.

LA LEY ESPAÑOLA “DE PUNTO FINAL” Y LA TRANSICIÓN EN ENTREDICHO

Si las instituciones españolas respondieran a la petición efectuada desde el país latinoamericano tendrían que aportar información, entre otros, sobre el ex ministro franquista, fundador y presidente honorífico del PP Manuel Fraga -muñidor informativo del asesinato de Julián Grimau- o Rodolfo Martín Villa -responsable político de la muerte de centenares de activistas demócratas durante la llamada “Transición pacífica a la democracia” y presidente de Sogecable hasta el año 2010-. 
Y éstos deberían responder ante los tribunales, del mismo modo que los funcionarios de menor rango que continuaron ejerciendo su labor represiva hasta las postrimerías de la dictadura franquista. Estos funcionarios -policías torturadores, carceleros o ministros- se beneficiaron de la Ley de Amnistía aprobada en junio de 1977. Una auténtica ley de punto final que garantizó su impunidad y cuyo contenido político sólo puede comprenderse recordando aquel célebre “atado y bien atado” con el que Franco tranquilizó a sus secuaces y sucesores en los últimos días de su vida.

Pero la Ley de Amnistía que han mantenido en vigor los gobiernos del PSOE y el PP constituye solamente una de las manifestaciones del llamado “espíritu de la Transición”. Para que la impunidad de los verdugos del franquismo pudiera estar plenamente garantizada, y el nuevo Estado monárquico pergeñado por los artífices del “cambio pactado” fuera viable, era preciso también imponer la desmemoria y la desmovilización popular. Las claves de esta operación, posteriormente mitificada y presentada como modélica, han sido plenamente desveladas por el politólogo y abogado Joan Garcés en su libro Soberanos e intervenidos:

“Agotado el Dictador -escribe Garcés en la citada obra- se procedió a reformar las estructuras del Estado de la Dictadura, no a romper con la obra de ésta. La operación exigía aplicar las recomendaciones de la Comisión Trilateral para “contener la excesiva voluntad de cambio de los españoles... Estos fueron presupuestos de la Constitución de 1978 y de la reforma política que ella inauguraba… La aplicación de los postulados de la Trilateral significó sustituir la movilización en torno de reivindicaciones de soberanía y libertades democráticas por la apatía y la indiferencia… que legitimaran la sucesión del franquismo sin alterar las estructuras socio-económicas que lo sustentaban excepto en lo que facilitara la circulación del capital internacional”.
Con una sociedad construida sobre estos corruptos cimientos no es extraño, pues, que el Estado español haya hecho oídos sordos a la petición del Comité de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, que en 2008 le “recomendaba” que derogase la Ley de Amnistía de 1977. En su informe sobre este particular el Comité de la ONU daba por supuesto el hecho de que se habían cometido “crímenes contra la humanidad en su jurisdicción nacional”, denunciando que la amnistía en relación con este tipo de delitos contraviene la Convención de Derechos Políticos y Civiles de 1966, ratificada por España.

Años después de la Transición, las oligarquías latinoamericanas tomaron ese “cambio pactado” y la Ley de Amnistía como arquetipo para elaborar sus propias coartadas legales y eludir su responsabilidad y la de sus sicarios en las dictaduras militares que asolaron ese subcontinente. 
Ahora, no obstante, el cuestionamiento de la hispánica ley de punto final proviene precisamente de uno de esos países en los que también se intentó que el asesinato, el secuestro y la tortura de miles de personas fueran borrados de la memoria colectiva en aras de una supuesta “reconciliación nacional”. 
La misma que en España ha prolongado hasta nuestros días el triunfo inicuo de los victimarios.


En el país de "la Democracia"... 5M sin votar !!!


Democracia, Libertad en  la Nación que se arroga  el estandarte  ejemplar... mmm

Si no puedes vencerlos, 
impídeles votar

Amy Goodman
Democracy Now!
  
Todas las miradas se centran esta semana en Iowa, donde el variopinto grupo de precandidatos republicanos a la presidencia se pasea por ese estado agrícola en procura de la victoria, o al menos de conseguir un buen arranque, en la campaña por la elección del candidato presidencial de ese partido. Sin embargo, detrás del telón, los republicanos están librando una batalla, no entre ellos, sino contra los votantes estadounidenses. A lo largo y a lo ancho del país, los parlamentos estatales y los gobernadores están presionando para conseguir la aprobación de leyes que procuran restringir el acceso a las urnas, leyes que perjudicarán de forma desproporcionada a las personas de color y de bajos ingresos y a los votantes jóvenes y ancianos.
La Asociación Nacional para el Progreso de la Gente de Color (NAACP) y el Fondo para la Defensa Legal y la Educación de la NAACP publicaron un exhaustivo informe sobre la crisis, que se titula: "En defensa de la democracia: acabemos con las barreras del siglo XXI para votar en Estados Unidos. El informe dice: “La campaña actual de limitación del derecho al voto se centra en una ola de requerimientos restrictivos que exigen la presentación de un documento de identificación con fotografía emitido por el gobierno. En un esfuerzo coordinado, los legisladores de treinta y cuatro estados presentaron proyectos de ley que imponen dichos requerimientos. Muchos de estos proyectos de ley toman como modelo leyes redactadas por el Consejo Estadounidense de Intercambio Legislativo (ALEC), un grupo conservador cuyo fundador explica: ‘Nuestra incidencia en las elecciones se incrementa significativamente cuando la población de votantes se reduce”.

Es interesante que la derecha, opositora de larga data de la exigencia de presentar una tarjeta de identificación de validez nacional, esté ahora completamente dispuesta a imponer requisitos de identificación con fotografía a nivel estatal. ¿Por qué será? Ben Jealous, presidente de la NAACP, afirma: “En realidad es una solución a un problema que no existe. El Departamento de Justicia detectó nueve casos de suplantación de votantes. George Bush pasó cinco años examinando millones de votos y detectó 86 casos, u 82 casos, en un período de cinco años. El estado de Nuevo México llevó a cabo una investigación del mismo tipo que costó un millón de dólares y detectó el caso de dos personas. Como habrán visto, si hay 86 casos en cinco años, nueve en un año o dos en un estado, tenemos fiscales que pueden ocuparse del tema. Lo que en verdad debemos preguntarnos es cuál será el impacto de estas leyes. No van a hacer que el voto sea más seguro. Lo que van a hacer es imponer la primera barrera financiera entre la gente y las urnas desde que nos libramos del impuesto al sufragio”.

No hay que buscar mucho para encontrar gente afectada por esta nueva ola de leyes de depuración de votantes. Darwin Spinks, un veterano de la Segunda Guerra Mundial de 86 años, oriundo de Murfreesboro, Tennessee, concurrió al Departamento de Vehículos Automotores para obtener una identificación con fotografía con el objetivo de votar, dado que a los conductores mayores de 60 años se les emiten licencias de conducir sin fotografía. Luego de esperar y hacer dos filas, se le informó de que debía abonar ocho dólares. Exigir a un votante que pague para poder votar es inconstitucional desde la derogación del impuesto al sufragio en 1964. En Nashville, Thelma Mitchell de 93 años, tiene una tarjeta de identificación emitida por el estado, la que utilizó como empleada de limpieza del Capitolio estatal durante más de 30 años. La identificación le permitió ingresar a la oficina del gobernador durante décadas, pero ahora se le informó de que no es suficiente para poder votar. Ella y su familia evalúan la posibilidad de presentar una demanda, todo lo cual representa un desafortunado incidente para una mujer que tiene más edad que el derecho al voto para las mujeres en este país.

No son sólo las personas de edad avanzada las que ven afectado su derecho. El Centro Brennan para la Justicia de la Facultad de Derecho de la Universidad de Nueva York incluye entre la legislación que vulnera el derecho al voto a “los proyectos de ley que hacen que el registro para votar sea extremadamente difícil y arriesgado para los grupos de voluntarios, los proyectos que exigen a los votantes presentar documentos específicos de identificación con fotografía o de ciudadanía… los proyectos que impiden la votación anticipada o en ausencia, los que dificultan a los estudiantes y miembros activos en servicio del ejército registrarse para votar localmente y otros”.

Recientemente, el Fiscal General Eric Holder realizó declaraciones respecto a esta alarmante tendencia. Holder señaló: “Nuestro esfuerzo hace honor a las generaciones de estadounidenses que corrieron riesgos extraordinarios y que se enfrentaron valientemente al odio, a los prejuicios y a la ignorancia, así como a las cachiporras y a los chorros de agua, a las balas y a las bombas, para estar seguros de que sus hijos, y todos los ciudadanos estadounidenses, tendrían la oportunidad de participar en la labor de gobierno. El derecho al voto no sólo es una piedra angular de nuestro sistema de gobierno, es el sustento de nuestra democracia.”

Justamente esta semana, el Departamento de Justicia bloqueó una nueva ley de Carolina del Sur que exige a los votantes presentar identificación con fotografía en las mesas de votación, alegando que los datos presentados por Carolina del Sur mostraban que los votantes pertenecientes a las minorías tenían un 20% más de probabilidades de no obtener una adecuada identificación con fotografía, exigida en los centros de votación.

Según cifras estimativas, la población total que podría perder su posibilidad de votar a causa de esta ola de leyes supera los 5 millones de votantes, la mayoría de los cuales se prevé que votarían al Partido Demócrata. Los esfuerzos para desalentar la participación de los votantes no provienen de un verdadero movimiento de base, sino que están financiados por personas como los multimillonarios hermanos Koch, David y Charles. Este es el motivo por el que miles de personas, encabezadas por la NAACP, marcharon hace dos semanas desde la sede de Industrias Koch en Nueva York hacia el edificio de Naciones Unidas, donde se realizó una concentración por el derecho al voto en Estados Unidos.

Más allá de la gran atención que recibió en los medios la elección primaria en Iowa, es probable que los resultados de las elecciones reales de 2012 giren más en torno a la contienda entre multimillonarios que financian la política, como los hermanos Koch, y las miles de personas que exigen en las calles “una persona, un voto”.


Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 650 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 350 en español. 

Sheij Abdul Karim Paz (sobre América Latina)


Latinoamérica vive su hora
      
Sheij Abdul Karim Paz

Latinoamérica está viviendo su hora, dicen, al formarse el CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, dejando afuera por primera vez en la historia a Estados Unidos y Canadá), los treinta y tres presidentes de Estado reunidos en Caracas, el 2 y 3 de diciembre del presente año (2011).

Latinoamérica vuelve a la propuesta de Bolívar y otros próceres como San Martín y Artigas por citar solo algunos,  en el siglo de las primeras independencias contra el dominio imperial español y como un paso trascendente en la dirección de la segunda independencia, esta vez, frente al imperio sajón. "O somos una gran patria o no somos nada, o hay una patria para todos o no habrá patria para nadie", dijo Chávez con mucha razón. "Oportunidad histórica de convertirnos en protagonistas del mundo ", dijo Cristina Fernández de Kirchner. "¿Por qué tenemos que discutir nuestros problemas en Washington?", dijo Correa.



Es cierto que en el seno del CELAC convive toda una diversidad de gobiernos y tendencias, algunas más proclives a inclinarse al norte, como Colombia, Méjico, Chile, Guatemala y otras con la meta de la construcción de un poder sureño independiente,  como, Venezuela, Cuba, Bolivia, Ecuador, Nicaragua,  Brasil, Uruguay y Argentina.

La necesidad y los intereses en juego, llevaron a los más reacios a aceptar el desafío de la unión y someterse a ella finalmente.

Latinoamérica como un todo, posee, como otras zonas del planeta, puntos fuertes y débiles. Como puntos fuertes, hay que destacar los enormes recursos naturales, los recursos humanos, la extensión de su geografía, las posibilidades que se abren para todos si se intensifican entre estos países sus vínculos comerciales, políticos, culturales, y si profundizan su desarrollo con independencia y soberanía, sin las injerencias que han sido tan destructivas y que han sumido a toda la región en la división, el atraso y la pobreza.

A la hora de mencionar los puntos fuertes, todos coinciden. Estamos ante el nacimiento de una gran región que va del sur del rio Bravo a Tierra del Fuego, incluyendo a las Malvinas Argentinas y a Cuba, históricamente excluida, por los dictados de Norteamérica la segunda y por lisa usurpación la primera. Ahora la exclusión le cae a quien más que nadie la merece por sus enormes prontuarios contra los pueblos latinoamericanos, es decir, la propia Norteamérica y no a otro.

Como recursos extraordinarios que posee este continente donde se nuclea el CELAC, se menciona al Amazonas, la mayor reserva verde del planeta, el 27% de agua potable del mundo, la cordillera de los Andes llenas de minerales, que constituyen con China la gran reserva mundial en minerales, gran capacidad para producir granos, carnes, aceites, pesca, alimentos en general. Con acceso a la Antártida y enormes reservas de petróleo y gas.

Otro punto fuerte, es la lengua e historia común, el hecho de contar con casi 600 millones de habitantes y un alto grado de conciencia de la necesidad imperiosa de la unión por un pasado común de opresión, pillaje y ultraje ante enemigos comunes.

Estados Unidos ha dicho oficialmente que se reserva la capacidad de actuar unilateralmente si sus intereses vitales y estratégicos lo requieren. Lo han mostrado en Irak y han armado un consenso de cinco países (por cierto, una forma nada democrática), para arrasar con Libia y quedarse con sus fondos financieros, sus recursos energéticos, su mercado y como no dan puntada sin hilo, también se harán cargo de su reconstrucción a expensas del pueblo libio "liberado" para que el negocio cierre por completo.

Cuando, en la actualidad se habla con insistencia de Siria e Irán como los próximos blancos de la voracidad de esa minoría poderosa en su versión neocolonialista, Latinoamérica tendría que profundizar mucho su unión si no quiere sucumbir a la avidez imperial, con tanta reserva ecológica geoestratégica.

Ali Rodriguez Araque, el ministro de Energía de Venezuela y futuro secretario general de Unasur en el año entrante, Dios mediante, dijo que la experiencia de la OPEP, era un buen antecedente que nos muestra el camino. En su momento, por iniciativa de Venezuela, Arabia Saudita e Irak, allí por los años setenta, se creó ese organismo internacional para protegerse de las siete hermanas, las empresas multinacionales del petróleo que amenazaban con manipular a su antojo el crudo ajeno, fijando su precio, mantenido por decenas de años en dos dólares el barril, mientras todos los productos manufacturados por las grandes potencias con esa materia prima habían subido sus precios en centenas. En los setenta se crea la OPEP con una diversidad de países y culturas, Ecuador, Nigeria, Irán, Emiratos, pero con un fin común, protegerse de la depredación de un recurso vital propio. Por eso, Kissinger, el secretario de Estado norteamericano,  declaraba que había que romper esa unión y Reagan decía que sería ése uno de sus grandes objetivos: "poner de rodillas a la OPEP".  Pero, lo cierto es que ni uno ni otro pudieron hacerlo.

Latinoamérica no debería permanecer demasiado confiada en sí misma por varias razones. En las filas de la CELAC hay países en extremo dependientes de Norteamérica y la exigencia de estos miembros de reducir las políticas y acuerdos del CELAC nada más que al consenso y no a los votos por mayoría, hará a esta comunidad muy lenta en sus avances, y cada minuto perdido es un minuto ganado para los enemigos de este gran proyecto histórico. Si bien por ahora no hay más remedio para concretar la anhelada unidad, la lentitud del proceso no puede soslayarse.

Además, tenemos otras cuestiones negativas a tomar en cuenta que nos mantienen lejos de ser autosuficientes plenamente por el momento. La pobreza de nuestro continente, el atraso de una gran porción de nuestra gente, la escasa población en relación a la extensión del territorio, la enorme deuda externa impuesta a sangre, fuego y engaño, la falta de vías de comunicación, la falta de un sistema financiero independiente, la poca infraestructura en comunicaciones con distancias muy grandes. Faltan aeropuertos, autopistas, rutas, vías férreas. La debilidad en nuestras fuerzas armadas conjuntas (por lo general entrenadas y adoctrinadas en Estados Unidos). La falta de unión concreta a la hora de defender nuestros intereses en el área militar. Malvinas, Granada, fueron ejemplo. La corrupción de un sistema cultural en degradación como es el que vivimos en Occidente que nos debilita para los grandes sacrificios que la empresa de la real independencia requiere.

En el abordaje de algunos puntos débiles tenemos buenas noticias. La creación del banco del sur estaría avanzada, ya que los fondos de la región todavía fluyen a los bancos norteamericanos o europeos como les pasó a muchos de los países de la OPEP, que colocaron sus ganancias petroleras en los bancos occidentales por lo que no consolidaron con ello una mayor independencia real.

En Resumen Latinoamericano leemos, según el informe de Raúl Zubechi, que la Unasur aprobó un importante proyecto estratégico que comienza a desatar los lazos de dependencia con Estados Unidos: la creación de un mega-anillo de fibra óptica que hará que las comunicaciones internas de la región no pasen más por suelo estadunidense. La decisión de la primera reunión de los 12 ministros de Comunicaciones y Tecnologías de la Información reunidos en Brasilia el martes 29 es más importante aún, desde el punto de vista geopolítico, que los proyectos de infraestructura aprobados por el Cosiplan (Consejo Suramericano de Infraestructura y Planeamiento) al día siguiente en la misma ciudad.
Hasta ahora, las comunicaciones de Internet en la región sufren una dependencia casi increíble. Un mail enviado entre dos ciudades limítrofes de Brasil y Perú, por ejemplo entre Rio Branco, capital de Acre, y Puerto Maldonado, va hasta Brasilia, sale por Fortaleza en cable submarino, ingresa a Estados Unidos por Miami, llega a California para descender por el Pacífico hasta Lima y seguir viaje hasta Puerto Maldonado, a escasos 300 kilómetros de donde partió. Sobre esta base es imposible hablar de soberanía y de integración.

El anillo de fibra óptica tendrá una extensión de 10 mil kilómetros y será gestionado por las empresas estatales de cada país para que las comunicaciones sean más seguras y baratas. Para el Ministerio de Comunicaciones de Brasil, que gestó el proyecto, el anillo disminuye la vulnerabilidad que tenemos en caso de atentados, así como en cuanto al secreto de los datos oficiales y militares. Hasta hoy, 80 por ciento del tráfico internacional de datos de América Latina pasa por Estados Unidos, el doble que Asia y cuatro veces el porcentaje de Europa

 El Cosiplan decidió impulsar 31 proyectos de infraestructura para 2012-2022, con un costo de 14 mil millones de dólares. Los cuatro más importantes son: corredor ferroviario entre los puertos de Paranagua (Brasil) y Antofagasta (Chile), con un costo de 3 mil 700 millones de dólares; carretera Caracas-Bogotá-Buenaventura-Quito, o sea, con salida al Pacífico, con un costo de 3 mil 350 millones de dólares; ferrocarril bioceánico Santos-Arica, trecho boliviano, que costará 3 mil 100 millones, y la carretera Callao-La Oroya-Pucallpa, que costará 2 mil 500 millones de dólares. En su mayor parte serán financiados por el BNDES de Brasil, pero podrán participar el Bandes de Venezuela, el Banco de Inversión y Comercio Exterior de Argentina y el regional Banco del Sur.

Todas estas obras forman parte del proyecto IIRSA (Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Sudamericana).

Hay muchas más novedades en esta región. La reunión del Consejo de Defensa de la Unasur, realizada en Lima el 11 de noviembre, acordó 26 acciones en el contexto del plan de acción 2012 para la integración en materia de defensa y la creación de una agencia espacial regional. Argentina quedó encargada de poner en marcha la fabricación de un avión de entrenamiento para la formación de pilotos, en cuyo proceso participarán Ecuador, Venezuela, Perú y Brasil. Cada país fabricará partes que luego serán ensambladas en un lugar a determinar. Brasil, por su parte, quedó al frente del proyecto de avión no tripulado para la vigilancia de fronteras.

La región sigue así los pasos del acuerdo estratégico de defensa suscrito el 5 de septiembre entre Argentina y Brasil, que se plasma por ahora en la fabricación del carguero militar KC-390, diseñado por la empresa aeronáutica Embraer, en Brasil, que contará con piezas fabricadas en Córdoba, Argentina, con una inversión conjunta de mil millones de dólares, en la fabricación conjunta de vehículos de transporte y blindados, y la cooperación de las industrias navales y aeroespacial, y en el área de la ciberdefensa.

Es la primera vez que se toman este tipo de decisiones en el ex patio trasero de Washington. Además, y este dato no es menor, el proyecto del anillo de fibra óptica fue pergeñado en Bogotá por el ministro brasileño Bernardo; María Emma Mejía, la persona designada por Juan Manuel Santos para presidir la Unasur, y el presidente del BID, Luis Alberto Moreno, amigo personal del banquero Luis Carlos Sarmiento, el hombre más rico de Colombia, partidario de firmar un TLC con Brasil y de asociar las bolsas de valores de ambos países.

Eso puede explicar las intempestivas declaraciones de Álvaro Uribe contra las buenas relaciones colombo-venezolanas y el artículo de Roger Noriega en InterAmerican Security Watch, quien llamó a su país a preparase para una intervención militar en Venezuela, donde Estados Unidos compra 10 por ciento de su petróleo (9 de noviembre). Es evidente que el imperio en decadencia no va a contemplar pasivamente cómo pierde el control de la región sudamericana.

Estamos viviendo en la era de la globalización del dinero y de los poderosos, más que en la era de una  liberación real de los pueblos, como dice Eduardo Galeano, el ingenioso escritor uruguayo, aunque ya se hacen visibles los signos del despertar de los pueblos en todo el mundo, gracias a Dios. La defensa contra la globalización imperial de corte económica y guiada por los poderosos debe ser también global porque los pueblos poseen el poder del volumen de su fuerza, más que sofisticadas armas o medios materiales como los que disponen sus enemigos. La unión de los pueblos que luchan por su liberación debe reunir a una gran diversidad en Latinoamérica, África, Asia e incluso a los indignados de Europa y Estados Unidos. Para ello, debe empezarse por no dejar que sea esa minoría poderosa que manipula, no solo las armas y el dinero, sino la información, quien nos diga quiénes son nuestros enemigos y quienes nuestros amigos, quienes nos quieren defender y quienes son una amenaza.

Pues bien, los pueblos del Medio Oriente en proceso de creciente liberación con Irán a la cabeza no pueden ser nuestros enemigos o una amenaza porque Estados Unidos o Israel lo digan y nos lo repitan hasta el hartazgo sus medios monopólicos, los mismos que tildan a Chávez, nuestro gran artífice de la unidad latinoamericana, de populista y demagogo. Desgraciadamente, muchos todavía, reconocen la mentira con respecto a Chávez pero se confunden cuando les hablan de Irán.

Por qué decimos que esta unión popular mundial es imperiosa y sobre todo con los pueblos musulmanes, con Irán a la cabeza.  Porque la heroica resistencia que estos están ofreciendo al imperio, es lo que nos está dando la histórica oportunidad de unirnos sin que Estados Unidos, muy ocupado en las derrotas que está sufriendo ante esa resistencia, pueda concentrarse en su  histórico "patio trasero" y volver a arruinar nuestros sueños presentes de unidad.

Lejos de ver a Irán como una amenaza según nos repiten a diario los medios imperiales en nuestros propios países, los que callan el logro del CELAC y prefieren a la sumisa OEA en el plano de la integración regional, deberíamos agradecer a Irán y a toda la resistencia en el Medio Oriente y verlos como la mejor alianza en este camino de liberación. Ellos están demostrando ser dueños de una fuerza, una convicción y una moral revolucionaria que puede perfectamente apuntalar nuestros logros en ese sentido. Ellos han logrado masa popular crítica con la ayuda de Dios y la fuerza y cohesión que le brinda una fe sólida y una mística viva. Si Marx, con su propuesta de una filosofía científica viviese debería aceptar el hecho factico empírico de que la religión profética que profesan los musulmanes en el Medio Oriente (no la palaciega o imperial), ha despertado y movilizado a las masas por sus justas reivindicaciones, todo lo contrario al opio paralizante de la pseudo religión. Como decía Eva Duarte de Perón, "la religión volverá a tener su prestigio entre los pueblos si sus predicadores la enseñan así: como la fuerza de rebeldía y de igualdad, no como instrumento de opresión." A eso denominamos religión profética no imperial.



Ya una vez, en la historia, más precisamente en la Edad Media, el mundo islámico prestó un gran servicio a Occidente. Fue cuando le traspasó las ciencias que la sacaron del oscurantismo y además les traspasó gratuitamente, sin emplearlo como medio de dominación, el método empírico racional, la llave del progreso de las ciencias experimentales que fue fundamental para el despegué científico de Europa en su momento. En aquel entonces, la Iglesia Católica prohibía los estudios clásicos helénicos en las Universidades de Europa. Lejos de agradecerle, le respondieron con las cruzadas. Pero, se comprende, los pueblos no gobernaban entonces, eran manipulados por las castas feudales gobernantes, reyes e Iglesia adicta. No había internet y no sabían leer ni escribir.

Pero ahora tiene que ser distinto. Porque esta es la hora de los pueblos. En nuestro caso, en la CELAC hay gobiernos populares de modo que la respuesta esta vez debería ser diferente. No deberíamos caer en la trampa de los grandes medios acerca de la realidad de la resistencia de los pueblos musulmanes en Medio Oriente.  ¿Qué sería del CELAC si los Estados Unidos no tuviera que dirigir su alicaída economía y poderío militar para intentar, en vano hasta ahora, aplastar la resistencia de estos heroicos pueblos, que les está volteando todos sus gendarmes enclavados por decenios? La resistencia de estos pueblos está hundiendo al imperio y la alarma no los hace más que fugar hacia adelante, aventurándose a la locura del ataque a Siria.

Latinoamericana tiene una gran tradición de lucha antiimperialista de reconocimiento mundial. Pero será necesario fortalecerla, reconociendo el gran valor de la lucha de otros pueblos que los medios de prensa y otros enemigos en nuestras filas tratan de ocultar o deformar para que crear un sentimiento negativo contra ellos. Con ese fin se destinan grandes campañas de prensa sobre la supuesta persecución a las mujeres y el trillado martilleo sobre el terrorismo, como la acusación del atentado a la AMIA por parte de Irán en la Argentina que nunca se pudo probar. Lo que si se probó, son un montón de irregularidades para inculpar a Irán. Un absurdo, ya que Argentina era un gran amigo de Irán, que lo ayudaba en su defensa de la guerra impuesta por Saddam y con quien desarrollaba intercambios en el área nuclear. La histeria de Estados Unidos ante el desarrollo nuclear de Irán que le garantizaría su independencia más allá del petróleo, es lo que ha impulsado a culpar a Irán de un atentado criminal del cual no tuvo nada que ver como es sabido por especialistas en explosiones, seguridad, inteligencia, ingenieros, periodistas, investigadores y mucha gente en general. Hasta el gobierno argentino lo sabe.

Otra buena razón para considerar una indispensable alianza global entre los pueblos para que cooperen en lo científico, tecnológico, cultural, económico, político, militar, lo brindan las noticias de hoy en Durban, Sudáfrica donde, una vez más, Estados Unidos anuncia que no está dispuesto a reducir el volumen de gases que su industria arroja a la atmósfera, siendo el país que más contamina y produce calentamiento global con todas sus nefastas consecuencias climáticas. Sin embargo es el único que se niega a firmar y respetar los acuerdos internacionales. Muy pronto, ya no se tratará de procurar hacerse fuertes para protegerse de la avidez con respecto a nuestras reservas naturales y ecológicas, sino que habrá que estar unidos y fuertes para enderezar la locura de la gran potencia que puede arrastrarnos a todos a un colapso planetario. Lejos de ser la policía del mundo, como le gusta presentarse a Estados Unidos, es quien necesita verdaderamente una policía que detenga sus delitos a escala mundial.

En Latinoamérica, en los últimos años, los índices son más alentadores. Las estadísticas dicen que las exportaciones de Latinoamérica, subieron del  2000 al 2009, de 161000 millones en el 2000 a 525000 millones en el 2009. Pero todavía el índice de productos primarios es muy elevados en relación a los manufacturados, aunque éstos subieron un 68% del 2000 al 2009. Sin embargo, en su mayoría, con un índice bajo en lo tecnológico, es decir de poco valor agregado.

La región exportó por un monto de 518 millones de dólares en el año 2010 e importó por un monto de 449 millones. Se puede incrementar el superávit dicen. Latinoamérica y el Caribe han incrementado sus reservas financieras en los últimos años, las cuales superan los 700 mil millones de dólares.Datos de la CEPAL indican que en 1990 la pobreza fue estimada en 48,4 por ciento en el área, mientras que en 2010 se ubicó en 31,4 por ciento.

En los últimos 20 años la pobreza extrema (indigencia) varió de 22,6 por ciento a 12,3 por ciento.

Pero también alertó que Latinoamérica debe estar preparada porque se avecinan "tiempos difíciles" ya que dada la situación de Estados Unidos y Europa, se espera una disminución de la llegada de recursos financieros, la disminución de la inversión, entre otros.
Pese al presente optimismo y entusiasmo del CELAC, al más poderoso imperialismo global de la historia han de enfrentarlos los pueblos unidos en una alianza global, ni siquiera nuestra indispensable alianza latinoamericana y caribeña será suficiente.

 En el Medio Oriente, donde el enfrentamiento es caliente, donde hablan muchas veces las armas, últimamente, directamente las del imperio porque la resistencia popular ya está haciendo inútiles a sus gendarmes, esa resistencia islámica está logrando triunfos que son de todos porque agudizan la crisis terminal del imperialismo global.

No suenan desubicadas las palabras de las FARC cuando saludan a la CELAC y alertan: "Graves contingencias amenazan hoy por hoy no sólo el futuro de nuestro continente adolorido sino a todo el planeta, a la especie humana en su conjunto. La Tierra nos reclama acciones urgentes para frenar el desastre ambiental, soplan vientos de guerra nuclear, la economía mundial trastabilla y viejos intereses, en su exclusivo beneficio, imponen a los pueblos la carga de salvarla. Nunca como ahora se requiere el protagonismo decisivo de toda esa humanidad silenciada."

Dios traiga paz al mundo y la igualdad sin la amenaza de los imperialismos.  


José Pablo Feinmann, siempre interesante


El puñal en la espalda

  Por José Pablo Feinmann

Uno publica un libro y suceden estas cosas. Hay que empujar la venta con una serie de entrevistas que la editorial estipula. Habitualmente son muchas y la mayoría no exactamente con periodistas con los que se pueda mantener un diálogo alejado del esquema binario y ya salvaje de la sociedad argentina. Que es el siguiente: lo K y lo anti-K. O el “oficialismo” y la “oposición”. Llevamos años sin poder salir del brete en que el pensar ha sido atrapado, sofocado. Y hasta eliminado. Todo esto tiene su espacio de exaltación en Internet, el mundo de lo simple, de lo esquemático. Todo se reduce a si uno es “K” o “anti-K”. O el otro modelo binario mencionado. Pero uno creció y pensó en medio de otros condicionamientos u otras convicciones. Cree en la posibilidad del diálogo democrático. Al menos yo –y otros pensadores que conozco– creo que las palabras pueden y deben llevar más allá de sí mismas y constituir la posibilidad de un intercambio de ideas que alimente y constituya una sociedad democrática.

No es así. Mi pequeña esperanza era que –luego del contundente triunfo de Cristina Fernández en las últimas elecciones– la “oposición” revisara sus modos de operar. Si uno tiene un jefe de marketing que le diseña una campaña para el año 2011 y esa campaña conduce a un resultado calamitoso, lo lamenta. Pero decide darle una nueva oportunidad. El hombre (conjetura) es un profesional y sabe hacer su trabajo. Le pide un plan operativo para el año 2012. Si el eficiente profesional le trae el mismo, si le trae el del 2011, uno lo mira atónito: “Pero, ¿qué me trae? ¿A usted tengo que decirle que con esto nos fue horrorosamente mal?”. “Sí, pero no se me ocurre otro.” “Bueno, está despedido.” Así, uno había llegado a pensar en una inevitable autocrítica de la “oposición” que llevara sus planteos a otras esferas que no fueran las del agravio, la denuncia sin fundamentos o la agobiante repetición de las recetas neoliberales. Parte de esos planteos era que los agravios no eran de ellos sino de los otros. Que los crispados estaban enfrente. Que todo lo malo, lo antirrepublicano, lo turbio y lo antidemocrático estaba enfrente. Todo enfrente, más allá, en la “otra parte” del espacio político. Perdieron. Pero no sólo “perdieron”. Perdieron pavorosamente. Habitualmente –cuando la gente razona– estos cataclismos sirven para revisar errores y cambiar rumbos. No fue así.

Me veo compelido a escribir estas líneas por las incómodas e inusitadas reacciones que tuvo una nota que me hicieron en el diario La Nación. Mis palabras fueron tan distorsionadas (sobre todo en la edición para Internet de la nota) que pareciera he pasado a ser el líder ideológico de la “oposición”. Lamento quitarles el trabajo a Morales Solá o Grondona. Como un vértigo, se acumularon en mi contestador telefónico invitaciones que había dejado de recibir a fuerza de negarme a aceptarlas. De algunos que me llamaron “alcahuete del poder” en Perfil, medio en que cualquiera puede escribir cualquier bajeza sobre mí, desde un conservador hasta un “revolucionario” que, sencillamente, razonó por medio de conceptos como “tilingo” y “pelotudo”, cosas que vendría a ser yo, o agravios aún peores en la revista Noticias, donde también se me puede insultar con entera libertad, para eso es que, en ese medio, se encarna el “periodismo libre”. Pero lo de La Nación no lo esperaba.

La cosa es así: te llaman, te adulan, dicen que te quieren, que han leído toda tu obra y hasta te dicen que sos un genio. Uno, que, más que un genio, es un tonto que cree en la posibilidad de romper el esquema binario y abrirse a un diálogo amplio, democrático, que posibilite un país más armónico y menos esquizofrénico, menos bélico, acepta, va y dialoga. Ricardo Carpena, el periodista, es agradable. El fotógrafo es un joven que ha hecho cursos conmigo y hasta me pide que le firme un libro. El ambiente es agradable. Empieza el reportaje. Han logrado algo importante: que uno se afloje, que se sienta cómodo, que suelte un poco o bastante la lengua. Nos despedimos. Todo –hasta el momento– bien.

La nota sale en dos partes: en el diario y en Internet. La del diario empieza mal. Expresa la esperanza de que no me condenen al exilio de los que se atreven a pensar distinto. O sea, en el mundo “K”, al que piensa “distinto” (no se aclara qué es “pensar distinto”) lo mandan al exilio. Expresa el deseo de que “los kirchneristas” no me “trituren” por haber expresado ideas diferenciadas del “relato oficial”. 
Es decir, en el mundo “K” hay un “relato oficial” (no se dice cuál es). Si uno piensa distinto de él es “triturado”. Nada menos.
 Pero no quiero caer sobre el entrevistador porque puedo comprenderlo. Su trato fue muy amable. No puedo pretender que piense como yo si está en La Nación. Es parte del disenso democrático que acepte sus puntos de vista y hasta algunas de sus trampas, que tal vez ya le broten solas. El problema surgió cuando –no lo pueden evitar– encaró el tema de la corrupción. Viejo tema golpista que jamás estuvo ausente del clima propiciatorio de toda alteración del orden constitucional. 
Dije, amablemente dije: “Hay que hacer una verificación final de eso”. Dije que con Menem había decenas de causas abiertas y hasta presos por corrupción, ¿por qué no hacían eso con los políticos kirchneristas? Si era tan evidente, ¿por qué no lo demostraban? 
El periodista insiste. Pregunta si no me sorprende “el vertiginoso y enorme aumento patrimonial de los Kirchner”. Pese a que este tema me irrita profundamente. Pese a que me resulta casi increíble que los que se robaron el país en el siglo XIX, los que liquidaron a sangre y fuego las provincias federales luego de Pavón, los que son corresponsables de la matanza de medio millón de paraguayos (¿en el relato oficial de La Nación figura esto?; y si no, ¿permitirían decirlo? o ¿permitirían decir que Sarmiento –nuestro Mariscal Bugeaud, junto con Mitre– aconsejó “Si Sandes va, déjenlo ir. Si mata gente, cállense la boca”?, citado por el gran José Luis Busaniche –que de revisionista, nada– en su Historia Argentina, Hachette, p. 727), los que se enriquecieron con los campos que Roca, luego de su campaña, les cedió, hablen del “vertiginoso y enorme aumento patrimonial de los Kirchner”, pese a todo esto, dije “Habría que hacer un muy buen análisis de cómo creció ese patrimonio”. 
Y si fui cauto, si mi firmeza no fue la deseada por los cuadros “K” es porque el tema de la sola sospecha o acusación de corrupción en un gobierno popular me desquicia. 

De aquí que (viniendo de un largo razonamiento que había empezado con la condición de hacer “un muy buen análisis” del bendito tema del patrimonio) haya concluido diciendo la consecuencia lógica que se produciría si eso fuera verdad: “Porque es muy incómodo adherir a un gobierno de dos gobernantes multimillonarios que están comandando un gobierno popular, nacional y democrático”. Ahí cavé mi tumba. Porque Canepa tituló moderadamente su nota: “Si gobierna Moyano, van a ver lo que es el autoritarismo peronista”. Pero La Nación tiene el “policía malo”. No el que te recibe en el lujoso edificio y te habla como un caballero. No, el otro. El que está agazapado en Internet y cambia el copete y altera la nota extrayendo frases de contexto. Le pasó, antes que a mí, a Horacio González. Y, en menor medida, a Ricardo Forster y a Jorge Coscia. El título de Internet fue escandaloso: “Feinmann: Es muy incómodo adherir a un gobierno de dos gobernantes multimillonarios que están comandando un gobierno popular, nacional y democrático”. 
Lo que más se lee es la versión de la web. Ese día me convertí en un aliado de la “oposición”, de los “anti-K”. Para ser breve: agradezco a todos los referentes mediáticos de la derecha su interés en mi persona. 

Pero –más allá del copete artero, de la puñalada en la espalda que implicó el “armado” que hizo La Nación de mi nota en Internet– yo sigo pensando lo siguiente: 1) Esta necia obstinación nos condena a todos a seguir en el pensamiento binario; 2) Jamás aceptaré un reportaje en La Nación. Más por la versión web que por el diario y algunos de sus periodistas; 3) Voté por Cristina Kirchner y adhiero a su Gobierno; 4) No acepto ser definido como “kirchnerista” porque sería validar el esquema binario con que se piensa (mal) la política argentina: lo K y lo no K; 5) Soy un escritor de izquierda ligado a la lucha por los derechos humanos; 6) Apoyo el Mercosur; 7) Rechazo el Consenso de Washington y los diez puntos del economista neoliberal John Williamson; 8) Apoyo una economía proteccionista, que defienda el mercado interno, que instaure una nación con industrias pequeñas y medianas que produzcan y trabajadores que consuman; 9) Si se puede fabricar aquí, no hay que importar ni un solo clavo, como bien dijo CFK; 10) Todos los que participaron activamente del gobierno desaparecedor deben ser juzgados; 11) Los delitos de lesa humanidad son solamente los cometidos desde la esfera del Estado y no prescriben; 12) Contra la delincuencia (creada sobre todo durante la década del ’90 por los que ahora piden seguridad porque se volvieron ricos ahí, en medio de esa bacanal de la corrupción) se lucha creando fuentes de trabajo y escuelas; después, con un sistema carcelario humano, para integrar a los que se extraviaron y no para hacinarlos en la indignidad y la violencia entre pares de desdicha; 12) El sistema binario –en que insisten los medios que impulsaron el protogolpe del 2008– imposibilita el diálogo democrático; 13) Creo en la lucha antimonopólica. Creo –como Adam Smith– que los monopolios enferman el mercado, son sus tumores, son antidemocráticos y sofocan el surgimiento de voces diversas; 14) Creo en el buen periodismo: el que expresa la libertad de quienes lo hacen y no la de las empresas; 15) Creo en la escritura. En la buena prosa. Creo en muchísimas otras causas. Y no creo en la TVVómito. Creo que esa TV es funcional a las lacras más profundas del país porque idiotiza a los ciudadanos en lugar de reclamarles lucidez. 
Creo que cualquiera puede entender cualquier cosa, cualquier idea o un buen espectáculo, por complejos que sean. Creo que estuve confiado, ingenuo y hasta algo bobo en el reportaje de La Nación. Le puede pasar a cualquiera. 
Hay algo que no me va a pasar. Desde hace cuarenta años estoy en la misma vereda. No solo, sino con algunos de mis más grandes amigos. Siempre que me busquen búsquenme ahí. Ahí voy a estar.


Juicios a los Genocidas en números


NUMEROS DE Los juicios a los GENOCIDAS

En 2011 terminaron veinte juicios y 67 personas recibieron condenas por primera vez. Los datos surgen de un informe de la Unidad Fiscal de Coordinación y Seguimiento de estas causas en el que se advierte sobre la demora en confirmar las sentencias.

Durante 2011, 193 personas fueron juzgadas o están siendo juzgadas por crímenes de lesa humanidad. La cifra es la más alta desde la reanudación de los juicios por violaciones de derechos humanos en la última dictadura y es cinco veces más alta que la de 2009. Hasta el momento, los condenados suman 266 y los presos, 593. Los números surgen del informe anual de la Unidad Fiscal de Coordinación y Seguimiento de las causas por violaciones a los derechos humanos de la Procuración General de la Nación. El documento registra los avances y obstáculos del proceso de justicia por los delitos vinculados con el terrorismo de Estado. Las demoras en la revisión de las sentencias por parte de la Cámara de Casación son, para este organismo, el principal motivo de preocupación.

Avances

En 2007, cuando la Unidad que dirigen Jorge Auat y Pablo Parenti hizo el primer análisis de la situación de las causas contra los represores de la última dictadura, encontró que existía una demora significativa en la etapa de instrucción, es decir, que las investigaciones tardaban más del tiempo justificado en ser elevadas a juicio oral y que se advertía una “atomización” de los casos, lo que implicaba que no se acumulaban hechos que debían ser investigados juntos y se realizaban juicios aislados y repetitivos. Estos problemas, señalaron ahora, fueron abordados y mejorados. “En los últimos tiempos pudo observarse una consolidación del proceso de juzgamiento en casi todo el país. El anterior fue el año en el que más casos fueron llevados a juicio oral y la cantidad de condenas logradas se incrementó exponencialmente con el período completo desde el retorno de la democracia”, dice el informe. Sobre 2011, sostiene que “se mantiene una tendencia positiva” y que “se iniciaron juicios significativos en jurisdicciones en las que ello era una deuda pendiente”, como Bahía Blanca, en donde se está realizando un juicio que involucra a 17 acusados por 92 víctimas del centro clandestino La Escuelita.

Números

Actualmente hay 842 personas procesadas y 296 que fueron juzgadas (desde 1983 hasta ahora) por crímenes cometidos durante el terrorismo de Estado; 266 fueron consideradas culpables y 30 fueron absueltas. Hasta 2008, las condenas eran 68, al final de 2009 ascendieron a 98, en 2010 a 199 y este año a 266 (ver cuadro 2). Es decir que entre 2008 y 2011 la cantidad de condenados casi se cuadruplicó. En 2011, además, terminaron veinte juicios, en los que se condenó a 81 personas (a 66 por primera vez) y la Cámara de Casación revocó la absolución del represor Alejandro Guillermo Duret por el caso de Carlos Labolita. Todavía hay 12 debates orales y escritos en trámite, en los que se juzga a 118 acusados, y para los próximos meses se espera que se inicien otros ocho juicios que involucran a 60 procesados. Así, a lo largo de este año, 193 personas fueron o están siendo juzgadas en todo el país (ver cuadro 1).

Desafíos

La Unidad Fiscal señaló como desafíos para el futuro el avance en las investigaciones sobre violencia sexual durante el terrorismo de Estado, las complicidades civiles, en particular en el ámbito judicial y el trabajo con los archivos de las Fuerzas Armadas. Pero lo que identificó como “especialmente preocupante” es “la demora que se viene registrando en el ámbito de la Cámara de Casación Penal para la revisión de las sentencias de los tribunales orales”. De los 66 represores condenados, sólo 43 tienen condena firme y la mayoría son de juicios realizados durante la década del ’80 o por apropiaciones de niños. Este año, sólo tres condenas quedaron firmes. Durante 2011, Casación revisó seis sentencias con relación a 13 imputados. Uno de los ejemplos graves que ya había sido mencionado en el informe del año pasado es el del Regimiento IX de Corrientes. El caso ingresó a Casación hace casi 34 meses y todavía no se resolvió.

La Cámara de Casación fue uno de los grandes obstáculos a salvar luego de la reapertura de los procesos por delitos de lesa humanidad. En febrero de 2007, Página/12 publicó que el tribunal acumulaba más de cien recursos sin resolver vinculados con crímenes de la última dictadura y que algunos de esos expedientes estaban allí hacía tres años. Los organismos de derechos humanos denunciaban que se trataba de un plan deliberado para demorar el inicio de los juicios. Esto fue confirmado por el entonces presidente de la Cámara de Casación, Alfredo Bisordi, que luego de una confrontación pública con el entonces presidente Néstor Kirchner renunció y se dedicó a ejercer como abogado defensor de los represores que antes apañaba desde el Poder Judicial. Luego, las causas comenzaron a destrabarse, aunque ahora otra vez los ojos están puestos en ese tribunal. En el último tiempo, Casación entró en un proceso de renovación: fueron nombrados tres nuevos magistrados y el jurista Pedro David fue designado como su presidente. Resta ver si se produce un avance en la confirmación de las condenas a los represores.